Page 32 - Novena 2020
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Monición
                                      Monición
         Queridos hermanos:
         Contemplamos hoy una bella escena bíblica, no solamente por la experiencia que
         viven los pastores al recibir el anuncio del ángel, sino por lo que esto significa. La
         revelación de Dios que se manifiesta en Jesús se evidencia en lo pequeño, en lo débil,
         en lo frágil de la humanidad. Los pastores, personas sencillas que no tenían buena
         fama, son los primeros en recibir el mensaje del nacimiento del Señor. No reciben un
         simple aviso pues es algo que cambia sus vidas.
         Nos alcanzamos a imaginar este acontecimiento en una noche estrellada, despejada y
         con un entorno natural fuera de lo normal, tal vez un entorno al que hoy llamaríamos
         una “casa común” que cobija a todos los seres humanos, por eso en este séptimo día de
         la novena hablaremos también de esta protección de nuestro mundo que tanto necesita
         de nuestra atención y cuidado.
         Que así como los pastores “vayamos a Belén a ver lo que el Señor nos ha anunciado”.
         Iniciemos diciendo: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



                                      Villancico
                                      Villancico


                             Oración Inicial
                             Oración Inicial





                               Palabra de Dios
                               Palabra de Dios
                                      Lc 2, 8-15
         En aquella región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, vigilando por
         turno sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció y la gloria de Dios los envolvió
         con su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: “No teman. Les traigo una buena
         noticia, que causará gran alegría a todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de
         David, un salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán al
         niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre”.
         De pronto se le unió al ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:
         “¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!”.
         Cuando los ángeles los dejaron para volver al cielo, los pastores se dijeron unos a otros:
         “Vayamos hasta Belén, para ver eso que el Señor nos ha anunciado”. Palabra del Señor.





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