Page 696 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Los golpes de tambor y la danza se aceleran


              lentamente. Las erecciones le dicen a Hackworth


              por  qué  aquello  necesita  tanto  tiempo:  lo  que


              está viendo es el juego previo. Después de media


              hora más o menos, la excitación, fálica y de otro


              tipo, es insoportable. El ritmo es ahora un poco


              más  rápido  que  el  ritmo  del  pulso,  con  otros


              muchos ritmos y contrapuntos entretejidos con

              él,  y  los  cantos  de  los  individuos  se  han


              convertido  en  un  salvaje  fenómeno  coral


              semiorganizado. En cierto momento, después de


              que  aparentemente  nada  sucediese  durante


              media  hora,  todo  pasa  simultáneamente:  el


              tamborileo  y  los  cantos  alcanzan  un  nuevo  e


              imposible  nivel  de  intensidad.  Los  bailarines


              bajan  las  manos,  se  agarran  las  puntas  de  los

              condones  radiactivos  y  tiran  de  ellos.  Alguien


              corre con un cuchillo y corta las puntas de los


              condones  en  una  monstruosa  parodia  de  la


              circuncisión, exponiendo el glande del pene de


                                                                                                  696
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