Page 909 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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seguimiento que había aprendido en sus múlti‐


             ples  aventuras,  para  descubrir  algo  sobre


             aquella criatura desconocida.


                 Pronto descubrió que las habilidades no eran


              necesarias en aquel caso. Un simple vistazo a la


              tierra revelaba no (como había anticipado) una


              enorme  pisada  sino  millones  de  pisadas


              diminutas, superpuestas unas sobre las otras de

              tal forma que no había zona que no estuviese


              marcada  por  pequeñas  garras.  Un  torrente  de


              gatos había pasado por allí; incluso si la Princesa


              Nell no hubiese reconocido las huellas, las bolas


              de pelo y las pequeñas cagadas por todas partes


              se lo hubiesen aclarado.


                 ¡Gatos  moviéndose  en  manada!  Era  un


              comportamiento  poco  felino.  Nell  siguió  sus

              huellas           durante              un        tiempo,             intentando


              descubrir  la  causa  del  prodigio.  Después  de


              poco más de un kilómetro el camino se hizo más


              ancho,  hasta  llegar  a  un  campamento


                                                                                                  909
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