Page 358 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Los palpos de Bianca tiemblan. Yo incluso tenía mi
propio cristal, ¿lo sabías? Y el templo se enteró y se lo
llevaron. Estaba tan cerca…
Portia no necesita saber de qué estaba cerca.
Bianca tiene una única obsesión: hablar con la
Mensajera, enviar un mensaje de vuelta a esa
estrella de veloz movimiento. Es un tema de
debate en el templo cada generación, y en cada
generación hay alguien como Bianca que no
acepta una negativa. A esas se las vigila siempre.
La posición de Portia es desgraciada porque, si de
ella dependiese, probablemente apoyaría a
Bianca. Pero está de parte de la mayoría, sin
embargo, de la misma forma que la mayor parte
de las grandes decisiones se resuelven cuando se
debate entre lo mejor y lo bueno. La vieja guardia
del templo, las sacerdotisas de la generación
anterior, consideran que el mensaje es sacrosanto
y perfecto. El deber del pueblo de Portia es
apreciarlo mejor, aprehender las profundidades
ocultas del mensaje que aún no han sido
descifradas. No les corresponde intentar aullar en
la oscuridad para atraer la atención de la
Mensajera. En su camino por el cielo, la
Mensajera lo observa todo. Hay un orden en el
universo, y la Mensajera es la prueba de ello.
A cada generación unas pocas voces más se alzan
para disputar esto, pero hasta ahora este meme
persistente ha ganado la batalla. Después de
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