Page 423 - The expanse 02 - La guerra de Calibán - James SA Corey
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consigo mismo, dejar atrás a aquel científico también
significaba no estar presente cuando encontraran a su
hija convertida en un monstruo por la protomolécula,
con menjunje marrón goteándole de orificios con los
que no había nacido y con aquellas hebras negras
saliéndole de los ojos y la boca.
El hombre mayor de Pinkwater que se había
quedado cubriendo la salida corrió hacia ellos para
ayudar a llevar al herido sin que nadie se lo pidiera.
Prax lo soltó sin decir palabra y se colocó detrás de
Paula, que examinaba el pasillo que se abría ante ellos
con su pistola automática.
Los pasillos que antes les habían parecido aburridos
cobraron un aire siniestro al volver sobre sus pasos. La
escarcha que al entrar había recordado a Holden a una
tela de araña se le antojó las venas de un ser vivo. Que
las viera latir tenía que estar provocado por la
adrenalina que hacía vibrar sus ojos.
Júpiter lanzaba sobre la superficie de Ganímedes
ocho rem. Ocho rem al día, a pesar de su
magnetosfera. ¿Cuánto tiempo tardaría en crecer allí
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