Page 535 - The expanse 02 - La guerra de Calibán - James SA Corey
P. 535
—Tu hija —repitió entre lágrimas—. Es probable que
esté muerta. Pero si no lo está, tienes que encontrarla.
Eso sonaba mejor, o, si no mejor, al menos correcto.
Se inclinó hacia delante con las manos entrelazadas y
apoyó en ellas la barbilla. Con determinación, imaginó
el cuerpo de Katoa tumbado en la mesa. Cuando su
mente se rebeló contra ello e intentó pensar en otra
cosa (en cualquier otra cosa), la obligó a regresar y
sustituyó al chico por Mei. Quieta, vacía, muerta. La
pena comenzó a ascender desde algún lugar justo
encima de su estómago, y la observó como si se tratara
de algo que no formaba parte de su cuerpo.
Durante su época de estudiante había recopilado
datos para un estudio del Pinus contorta. De todas las
variedades de pinos que crecían en la Tierra, aquella
había sido la más resistente en baja gravedad. Su
trabajo consistió en recoger las piñas caídas y
quemarlas para recolectar las semillas. En la espesura,
esos pinos no germinaban sin fuego y la resina de
las piñas avivaba las llamas, aunque significara la
muerte del árbol progenitor. Para que las cosas
316

