Page 181 - El Mundo De Roche - Robert L Forward
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El Mundo de Roche Robert L. Forward
la velocidad de la luz. A estas alturas se
encontraban ya lo bastante lejos como para
empezar a utilizar todo el potencial de aquella
linterna del tamaño del sistema solar.
Los láseres que orbitaban alrededor de Mercurio,
se apagaron uno tras otro. Los espejos a los que
apuntaban, que habían estado siguiendo la
trayectoria de una mota de vela del tamaño de un
satélite, reconfiguraron ahora su superficie para
enfocar un objeto más cercano, el combinador
láser situado en el punto L‐2 de Mercurio. Una
vez más, la luz de sol reflejada desde un millar de
grandes colectores fue inyectada al millar de
láseres del tamaño de una manzana que
orbitaban alrededor del planeta más próximo al
Sol. Con un brillo cálido, los haces florecieron. La
invisible radiación de sus rayos convergió en una
brillante telaraña que los concentró en una caverna
de refracción clara como el cristal, de donde
emergieron como un único haz coherente de luz
pulsante. Tras rebotar en un espejo, la luz se alejo
a toda velocidad del Sol, canalizando sus
teravatios de potencia hacia la gelidez del espacio
profundo. Viajo dos horas hasta encontrar el
primero de sus objetivos, la lente transmisora que
flotaba entre Saturno y Urano.
Un sensor termal situado en el lado superior de
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