Page 406 - El Mundo De Roche - Robert L Forward
P. 406
El Mundo de Roche Robert L. Forward
timón abandonó por fin el costado del módulo.
A unos dos metros del fin del carril, el
cabestrante que sostenía la cola se detuvo
mientras el superior continuaba soltando cable.
Lentamente, el enorme aeroplano rotó sobre el
pivote situado cerca de la cola
y, mientras se acercaba a una orientación
horizontal, se produjo una sensible inclinación al
reaccionar el módulo a su peso.
—¡Baja los patines de aterrizaje! —dijo Shirley, y
sendos huecos aparecieron en el vientre del
vehículo aeroespacial. Salieron tres patines y se
extendieron hasta encontrarse a medio metro de
la superficie.
—¡Bájalo! —dijo Shirley mientras se inclinaba
para asomarse por debajo. Con lentitud, el avión
fue bajado hasta la superficie.
—¡Hecho! —gritó la chica y, acto seguido, se
apresuró a soltar los cables de descenso de las
partes delantera y trasera del vehículo.
Concluido su trabajo, los cabrestantes
recuperaron sus cables.
—Justo a tiempo —dijo George mientras el cielo
cobraba un tono rojizo más profundo de lo
habitual—. Parece que esta noche tendremos una
puesta de sol preciosa. Que todo el mundo
regrese a bordo antes de que oscurezca
405

