Page 143 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 143
—En ese momento sólo deseaba reforzar el dominio
medo. Un rey de Anzán bajo su mando tendría que ser
leal a Astiages, y por tanto ayudar a mantener a los persas
bajo control. Se me llevó, demasiado anonadado para
hacer otra cosa que seguir sus indicaciones, todavía
esperando a cada minuto que un saltador de la Patrulla
apareciese para sacarme de aquel lío. El amor a la verdad
de todos esos aristócratas iraníes nos ayudó mucho;
pocos sospecharon que yo mentí al jurar que era Ciro,
aunque imagino que Astiages, por conveniencia, no tuvo
en cuenta las cosas que no encajaban. Y colocó a
Harpagus en su sitio castigándolo de forma
particularmente brutal por no haber hecho con Ciro lo
que le había ordenado, a pesar de que ahora Ciro le era
útil, y claro, ¡lo irónico era que Harpagus realmente había
obedecido sus órdenes dos décadas antes!
»En cuanto a mí, pasé cinco años sintiéndome más y
más disgustado con Astiages. Ahora, al rememorarlo,
comprendo que no era ningún perro del infierno, sólo un
típico monarca oriental del mundo antiguo, pero eso es
difícil de apreciar cuando tienes que presenciar cómo se
tortura a un hombre.
»Así que Harpagus, deseoso de venganza, organizó
una revuelta, y yo acepté tomar el mando cuando me lo
143

