Page 319 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 319
5
Cuando a Everard le mostraron su habitación
descubrió que la hospitalidad local era más que generosa.
Estaba demasiado cansado y deprimido para
aprovecharse de ella… pero al menos, pensó al borde del
sueño, la muchacha esclava de Van no se sentirá
defraudada.
Se levantaron temprano. Desde su ventana en el piso
superior, Everard, fresco tras el sueño, vio guardias
recorriendo la playa, pero eso no contribuyó a
desanimarlo. Bajó con Van Sarawak a desayunar. El
tocino con huevos, las tostadas y el café añadieron el
último toque a su bienenestar. Ap Ceorn había vuelto a la
ciudad para consultar, dijo Deirdre; ella misma había
dejado a un lado su melancolía y charlaba animadamente
sobre detalles triviales. Everard descubrió que pertenecía
a un grupo de teatro de aficionados que en ocasiones
representaba obras griegas clásicas en su versión original:
de ahí la fluidez de su habla. Le gustaba montar, cazar,
navegar, nadar…
—¿Lo haremos? —preguntó.
—¿Eh?
319

