Page 391 - Materia oscura - Blake Crouch
P. 391
Empiezo a cavar; me duelen las manos descubiertas
por el frío, pero no me detengo. A un metro y medio,
toco el borde de la caja y sigo cavando, ahora más
rápido, con las mangas echadas hacia abajo para
protegerme las manos, que están pasando de un
dolor horrible al entumecimiento. Cuando mis dedos
medio congelados rozan la parte superior de la
puerta abierta, dejo escapar un grito que retumba por
el mundo helado.
Diez minutos más tarde, volvemos a estar dentro de
la caja y nos bebemos la ampolla cuarenta y seis y la
ampolla cuarenta y cinco.
Amanda empieza a cronometrar con su reloj, apaga
la linterna para ahorrar pilas. Mientras nos sentamos
el uno al lado del otro en la oscuridad glacial a
esperar a que haga efecto la droga, suelta:
391

