Page 488 - Materia oscura - Blake Crouch
P. 488
—¿Sabes qué? —digo—. No importa. Lo siento. Te
he puesto en un aprieto.
Joder.
Me muero.
Una cosa es que te dispare un completo desconocido.
Pero otra muy distinta es venirte abajo delante de la
madre de tu hijo.
—Ya me voy.
Me dirijo a la puerta.
No intenta detenerme.
AMPOLLAS RESTANTES: 16
En todos los Chicagos en los que hemos estado esta
última semana, los árboles parecen cada vez más
esqueléticos, con las hojas arrancadas y pegadas al
pavimento por la lluvia. Me siento en un banco al otro
lado de la calle, delante de mi casa, arropado para
protegerme del frío glacial de por la mañana con un
abrigo de segunda mano que compré ayer por doce
488

