Page 250 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 250

nariz—.  La  explosión  resultante  destrozó


                  una de las ventanas y arruinó una pared —


                  dijo—.


                  Había sido la pared sudoriental la que había


                  sufrido  daños,  y  en  aquel  momento  —no


                  pude evitarlo— miré en esa dirección, pero


                  no había nada que lo señalase porque había



                  sido  reparada.  Moses  notó  mi  mirada  con


                  curiosidad, ya que él no había indicado la


                  pared.


                  —Después  de  ese  fallo  —continuó—,


                  comprendí que no me había acercado a una


                  solución  del  problema  de  la  plattnerita.


                  Entonces, sin embargo —su tono se animó—



                  , comencé a aplicar algo de lógica al asunto.


                  La  luminiscencia  es,  después  de  todo,  un


                  fenómeno óptico. Por lo que, razoné, quizá


                  la clave de los secretos de la plattnerita no


                  estuviese  en  la  química  sino  en  sus


                  propiedades ópticas.


                  ¡Sentí  una  satisfacción  peculiar  —una


                  remota autosatisfacción al oír su resumen de


                                                                                                   250
   245   246   247   248   249   250   251   252   253   254   255