Page 408 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 408

—No soy un político, señor. No puedo...


                  —No, no. Con sus propias palabras.


                  —Bien.  —Miró  hacia  la  Bóveda—.  Para


                  empezar,  esta  guerra  nos  ha  privado  de


                  muchas de nuestras más queridas ilusiones.


                  —¿Sí?  —Lo  consideré  un  preámbulo


                  ominoso, ¡y mis temores quedaron más que



                  justificados!


                  —La  primera,  la  falacia  de  la  democracia.


                  Ahora  tenemos  claro  que  no  es  bueno


                  preguntarle a la gente lo que quiere. Primero


                  debes pensar qué es lo que deberían querer si


                  la  sociedad  debe  salvarse.  Luego  les  dices


                  qué es lo que quieren y vigilas para que lo



                  obtengan.


                  »Sé  que  debe  de  parecerle  extraño  a  un


                  hombre  de  su  época  —dijo—,  pero  es  el


                  pensamiento moderno, y ¡he oído antes a su


                  amigo  abrazar  las  mismas  ideas  en  el


                  fonógrafo!, y él es de su época, ¿no?


                  »No  conozco  demasiado  la  historia,  pero


                  parece que el estado moderno que estamos


                                                                                                   408
   403   404   405   406   407   408   409   410   411   412   413