Page 878 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 878
se reunieron para formar el Constructor pa‐
dre una vez más; fluyeron hacia arriba y
unas sobre otras, como si se fundiesen. Lo
encontré una visión fascinante, aunque
repulsiva; pero pronto Nebogipfel se unió
feliz al dispositivo ocular sin aprensión.
La subestructura esencial del coche del
tiempo provenía del esqueleto del Vehículo
de Desplazamiento Temporal de 1938, pero
su superestructura —que era sólo unos
pocos paneles como paredes y suelo— había
sido improvisada por Nebogipfel, a partir
de los restos de los Juggernauts
bombardeados y die Zeitmaschine. Los
sencillos controles tenían un origen similar.
La mayoría, ahora gastados o rotos. Así,
además de remplazar la plattnerita, estaba
claro que tendríamos que realizar un gran
trabajo de renovación en el coche.
Contribuí con mucho trabajo manual, bajo
las órdenes de Nebogipfel. AL principio me
disgustó aquella situación, pero era
878

