Page 243 - SALUD Y JUVENTUD
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empieza a funcionar. No es preciso que funcione y si no
funciona no pasa nada, porque la hormona materna atraviesa
la placenta y pasa al embrión. También la hormona que
produce el embrión pasa a la madre y en ocasiones es un
maravilloso fenómeno de mutua ayuda, el embrión con una
tiroides normal ayuda a su madre si ella tiene un déficit
funcional.
Se sabe desde hace mucho tiempo que en el embarazo,
las mujeres hipotiroideas mejoran y a veces necesitan una
menor compensación hormonal: la tiroides de su hijo está
trabajando en colaboración y ayuda a la madre.
La tiroides es una glándula endócrina, situada en el cuello,
por debajo del cartílago cricoides, “la nuez de Adán”, con
forma de mariposa, con dos lóbulos, uno a cada lado, unidos
por una zona central que se llama istmo, como lo que une las
penínsulas a los continentes.
Acción de las Hormonas Tiroideas: Considerando sólo las
más importantes podemos citar las siguientes acciones: Son
necesarias para un correcto crecimiento y desarrollo; Tienen
acción calorígena y termorreguladora; Aumentan el consumo
de oxigeno; Estimulan la síntesis y degradación de las
proteínas; Regulan las mucoproteinas y el agua extracelular;
Actúan en la síntesis y degradación de las grasas; Intervienen
en la síntesis el glucógeno y en la utilización de la glucosa
(azúcar); Son necesarias para la formación de la vitamina A,
a partir de los carotenos; Estimulan el crecimiento y la
diferenciación; Imprescindibles para el desarrollo del sistema
nervioso, central y periférico; Intervienen en los procesos de la
contracción muscular y motilidad intestinal; Participan en el
desarrollo y erupción dental. En resumen: Las hormonas
tiroideas intervienen prácticamente en la totalidad de las
funciones orgánicas activándolas y manteniendo el ritmo vital.
(47) Paratiroides: Las glándulas paratiroides producen
la hormona paratiroidea, que interviene en la regulación de
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