Page 75 - SALUD Y JUVENTUD
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Las verdaderas energías del Hombre emanan siempre
del Cosmos. La vida en la Tierra es influenciada por otros
planetas.

     Hay una inteligencia especial en el ser humano que lo
lleva a mirar al cielo en busca de las fuerzas de los astros. En
el día busca la energía solar y en la noche la de la luna y las
estrellas. Por algo los astros tienen su hora en que los vemos,
hay una razón en ello.

     Sabemos que de cada estrella emana una energía que
influye sobre cada ser vivo.

     Hay plantas que no consiguen sobrevivir en dos lugares
diferentes, aún con iguales condiciones ambientales. Cuando
eso pasa, es porque les falta la influencia de alguna estrella.
Esto se ha comprobado con muchas especies de plantas
africanas, que en Brasil nunca pudieron vivir.

     ¿Cómo unirnos a la energía que emana del Cosmos?
     Lo primero que tenemos que considerar es cómo no
aislarnos de ella. Uno de los grandes problemas que tenemos
en la actualidad, es que nuestra forma de vida nos aparta de
la Naturaleza.
     El Hombre desde épocas primitivas, tanto en zonas
polares como desérticas, utilizó el cuero en su vestimenta y
calzado para protegerse. El cuero guarda una energía de
origen animal que no anula la energía del ser humano, por el
contrario, la potencia.
     Hoy, sólo una proporción muy pequeña de nuestra
vestimenta contiene fibras naturales. La mayor parte es de
materiales sintéticos y aislantes. Desde que se inventó el nylon,
casi al final de la Segunda Guerra Mundial, se empezaron a
confeccionar gran cantidad de prendas de ese material tan

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