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Este libro forma parte del acervo de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
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                                                  75 años
                ya que en ella se ofrecía una especialidad de derecho público, que contenía
                materias como derecho constitucional, derecho administrativo, Poder Ejecu-
                tivo, Poder Legislativo y Poder Judicial de los Estados Unidos.
                    Fue una experiencia inolvidable que me permitió contar con el bagaje so-
                bre el derecho judicial anglosajón. Mi idea original fue, por supuesto, solicitar
                ingreso a la Escuela de Derecho de la UCLA y así lo hice, viéndome favoreci-
                do con la admisión. De esta manera conté con dos admisiones para la misma
                Universidad, una en el Departamento de Ciencia Política y otra en la Escuela
                de Derecho.
                    El Conacyt decidió por mí, pues no me permitió aceptar formalmente mi
                ingreso a la Escuela de Derecho, ya que no otorga becas para estudios jurídi-
                cos en el extranjero. Gran error pues pareciera que sólo los estudios técnicos
                y científicos merecen este apoyo, cuando en un mundo globalizado, requeri-
                mos no sólo de dicho conocimiento, sino también de las ciencias jurídicas y
                humanísticas.
                    No obstante, aunque registrado en el programa de Maestría en Ciencia
                Política, con la Especialidad de Derecho Público, gracias a la comprensión
                de Arthur Rosett, fallecido en 2011, con la intención de atraer abogados de
                México para el excelente programa de Maestría en Derecho Comparado, me
                permitió cursar como oyente todas las materias de ese programa, así como
                participar activamente en la Escuela, de tal suerte que tiempo después, en
                1988, comencé como profesor visitante en la misma.
                    No cabe duda que la vocación se descubre y fomenta a lo largo de las ex-
                periencias que se tienen; por ello no puedo olvidar y expresar mi gratitud al
                Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, y a la magnífica comuni-
                dad que la integra, que me hayan descubierto el sendero de la vocación aca-
                démica.























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                                    DR © 2015. Universidad Nacional Autónoma de México,
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