Llamar a todos los que no sean
del pueblo «los de la capital»,
independientemente de la
ciudad donde vivas.
Decirle a la dependienta: «Me
regalarás unos calcetines o unos
pañuelos o algo», aunque esté
en un Zara.
Decirte: «Ponte una muda
limpia por si te pasa algo y
tienes que ir al hospital».