Page 730 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
aquí... Menuda le dimos un día entre las dos... No
quieras saber...
—Bueno, bueno —dijo Sergio, ceñudo y serio, al
mismo tiempo que Edy aparecía con una botella y unos
vasos—. He de pensar en esto; he de pensar mucho...
ya lo creo.
—Y yo también —dijo Edy, moviendo la bonita
melena—. No me gusta que te vayas. Marta... no me
gusta nada.
Marta alzó los hombros, sin decir una palabra, como
si quisiera expresar: «¿Y yo qué puedo hacer?». Edy, en
silencio, vertió medidas dosis de licor en los vasos,
tendiéndolos, una vez llenos, a cada uno de los
presentes.
—La vida es muy complicada —dijo Sergio, mirando
tristemente el contenido de su copa—. Mucho más de
lo que parece.
El chispazo dorado había desaparecido, sin dejar
rastro. De la noche llegaba el aroma de las plantaciones
de piñas, el rumor de las ramas agitadas por la leve
brisa, el ruido del agua del arroyo saltando sobre los
guijarros. Había una lucecita en el laboratorio de
Mansour, y otra, más grande, en la casa de los
Maranzano.
—Pero antes de que os marchéis, podríamos ir a ver
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