Page 136 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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Los  soldados  dejaron  los  rifles  en  el  suelo  y  se

                  agruparon a su alrededor en las sombras azules cada

                  vez más alargadas.




                  «A  los  soldados  les  encanta  jugar  a  las  cartas»,  le

                  había dicho Ignace Karkasy antes de que abandonara


                  la nave insignia; justo antes de dedicarle una sonrisa

                  burlona y entregarle la baraja.



                  Al  otro  lado  del  elevado  seto  se  extendía  un  jardín


                  acuático ornamental convertido en una lóbrega ruina.

                  La  altura  del  seto  y  los  árboles  cercanos,  que  en

                  aquellos momentos se convertían en formas negras y

                  erizadas al recortarse contra el cielo rosa, ocultaban lo


                  que  quedaba  de  luz  solar.  La  penumbra  sobre  los

                  jardines resultaba casi neblinosa.




                  En  el  pasado,  el  jardín  había  estado  compuesto  de

                  placas rectangulares de ouslita, dispuestas a modo de

                  losas  gigantescas,  que  rodeaban  una  serie  de


                  depresiones  cuadradas  y  poco  profundas  en  las  que

                  habían florecido lirios y luminosas flores acuáticas en

                  sumideros llenos de guijarros alimentados por algún

                  manantial  o  fuente.  Delicados  helechos  híbridos  y




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