Page 387 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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—Gran Terra —dijo—. La enfermedad ha hecho
enormes estragos. Lloro al contemplar este
desperdicio.
Con un crujido de tendones secos, Jubal alzó la cabeza
y miró fijamente a Sindermann con los ojos inyectados
en sangre.
—Cuidado —resolló.
Euphrati Keeler había dejado de tomar pictografías.
Almacenó los retratos. Las cosas que veían en los
estrechos túneles de la fortaleza no se podían registrar
porque iban más allá de todo lo que podía
considerarse decente. Jamás había imaginado que la
figura humana se pudiera desmantelar de un modo
tan lastimoso, tan total. El hedor a sangre en el aire
estancado y frío le producía arcadas a pesar del
respirador.
—Quiero regresar ahora —dijo Van Krasten, que
temblaba y estaba muy alterado—. No hay música
aquí. Se me revuelve el estómago.
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