Page 396 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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—Tengo que estar seguro —dijo Abaddon—. ¿Lo
matasteis?
—Sí.
Loken estaba sentado en un tosco taburete de madera
dura en una de las casas comunales de Kasheri. La
noche había descendido en el exterior, trayendo con
ella un viento cortante y malévolo que aullaba por la
garganta y los picos de las Cabezas Susurrantes. Una
docena de lámparas de aceite luminaban el lugar con
un débil resplandor ocre.
—Lo matamos. Ñero y yo juntos, con nuestros bólters.
Hicieron falta noventa proyectiles con el disparador
en automático total. Estalló y ardió, y usamos un
lanzallamas para incinerar lo que quedó.
Abaddon asintió.
—¿Cuánta gente lo sabe?
—¿Lo del último acto? Yo, Ñero, Sindermann y la
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