Page 46 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
P. 46

Invisible.  Loken  también  sintió  cólera.  Al  igual  que

                  Ñero,  los  locasta  eran  sus  amigos  y  le  aguardaban

                  rituales  de  duelo.  Ni  siquiera  en  la  oscuridad  de


                  Ullanor se había pagado tan cara la victoria.



                  Cargando por delante de Vipus, que estaba caído de


                  rodillas, gimiendo de dolor mientras intentaba extraer

                  la  mano  destrozada  del  guantelete  hecho  pedazos,

                  Loken  penetró  en  una  estancia  lateral  sin  dejar  de

                  disparar a las imperfecciones del aire que intentaban


                  cortarle el paso. Una sacudida de energía le arrancó el

                  bólter  de  las  manos,  así  que  se  llevó  una  mano  a  la

                  cadera y desenvainó la espada sierra. El arma gimió al

                  activarse  con  una  sacudida.  Asestó  mandobles  a  los


                  tenues  contornos  que  se  movían  de  un  lado  a  otro

                  alrededor  de  él  y  notó  cómo  la  hoja  dentada

                  encontraba  resistencia.  Oyó  un  chillido  agudo  y  una


                  llovizna de sangre surgió de la nada y embadurnó las

                  paredes  de  la  estancia  y  la  parte  frontal  del  traje  de

                  Loken.




                  —¡Lupercal! —gruñó, y puso toda la fuerza de ambos

                  brazos tras sus golpes.






                                                               45
   41   42   43   44   45   46   47   48   49   50   51