Page 64 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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respuesta. Las naves de ataque astartes, con los
motores refulgiendo, pasaron veloces ante las
ventanas. La luz de tremendas detonaciones cubrió
como una mortaja el firmamento meridional y se
apagó poco a poco. Loken contempló cómo las
sombras entrecruzadas danzaban sobre la plataforma
circular en la agonizante luz.
Se sobresaltó, y de improviso comprendió por qué el
anciano había insistido con tanta vehemencia en que
el comandante debía acudir en persona a aquel lugar.
Sujetó el bólter al costado y empezó a avanzar a
grandes zancadas en dirección al trono vacío.
—¿Qué haces? —inquirió el anciano.
—¿Dónde está? —gritó Loken—. ¿Dónde está
realmente? ¿Es también invisible?
—¡Retrocede! —chilló el anciano, saltando al frente
para forcejear con el capitán.
Se oyó una sonora detonación y la caja torácica del
anciano estalló, salpicando sangre, pedazos de seda
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