Page 81 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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Euphrati Keeler sacudió la cabeza y regresó a su
trabajo de limpiar y reacondicionar un pictógrafo de
mano de gran calidad.
—Y luego está la cuestión del sudor —dijo Karkasy.
El hombre se acomodó en un canapé y puso los pies
en alto, depositando el vaso sobre su amplio pecho.
Volvió a tomar un sorbo, con una mueca de
desagrado, y recostó la cabeza hacia atrás. Karkasy
era alto y generosamente metido en carnes; sus ropas
eran caras y bien confeccionadas para favorecer a la
mole que era su cuerpo. El rostro redondo estaba
enmarcado por una mata de pelo negro.
Keeler suspiró y alzó los ojos de su tarea.
—¿El qué?
—El sudor, querida Euphrati, ¡el sudor! He estado
observando a los astartes. Son muy grandes, ¿no es
cierto? Quiero decir que son grandes según todas las
medidas por las que se puede cuantificar a un
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