Page 840 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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abandonar el Extranus gracias a los astartes—
aclamaron el nuevo nombre y bebieron a su salud.
Ignace Karkasy dedicó un trago al honor de la legión
y al capitán Loken en particular, y luego tomó otro
solo para asegurarse.
En su habitación, Euphrati Keeler se arrodilló ante su
santuario secreto y dio las gracias a su dios, el
Emperador de la Humanidad, siguiendo los sencillos
términos del Lectio Divinitatus, alabándolo por darles
hombres fuertes y honorables para protegerlos. Hijos
de Horus, todos.
El aire zumbaba por los oxidados conductos y salidas
de humos. La oscuridad se acumulaba en las criptas
del vientre de la Espíritu Vengativo, en las sentinas
donde apenas entraban ni los marineros ni los
protoservido —res de categoría más ínfima.
Solamente las alimañas vivían allí, piojos y ratas, que
mantenían una existencia asquerosa royendo las
entrañas corroídas de la vieja nave.
A la luz de una única vela, el hombre sostenía una
extraña espada en alto y contemplaba como el
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