Page 139 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 11                                                   Ramsey Campbell

            de sus propios pasos. El estruendo del paso elevado le

            impedía oír nada, ¿pero alguien podía oír sus pisadas?


            Tenía  la  impresión  de  que  algo  la  amenazaba,  algo

            diferente al calor y al polvo.

               Al llegar al siguiente descansillo se detuvo y miró a


            su alrededor. Las huellas que había dejado en el polvo

            descendían,  insinuando  lo  sencillo  que  sería


            desandarlas; pero parecían desdibujadas, como si algo

            hubiera  pasado  sobre  ellas.  Quizá  había  sido  una

            ráfaga  de  aire  o  quizá,  pensó  desesperada,  antes


            también  habían  tenido  ese  mismo  aspecto.  Cuando

            estuviera fuera de aquella casa tendría tiempo de sobra

            para preguntárselo.


               En el rellano tropezó y se aferró a la barandilla para

            no caerse, clavándose profundamente una astilla en la

            palma de la mano. Se vio obligada a detenerse: el polvo


            parecía haber invadido de tal forma sus pulmones que

            en ellos no quedaba espacio para el aire. Solo quedaba


            un  tramo  más  de  escaleras.  Ya  podía  ver  la  puerta

            principal, pero también podía ver el umbral en el que

            se había congregado la masa de telarañas... y la masa


            de telarañas ya no estaba allí.

               Se giró sin saber por qué, estrujando la página que


            llevaba en la mano. Era obvio que no había oído ningún

            ruido.  Puede  que  una  corriente  de  aire  se  hubiera

            llevado la masa gris de la entrada... y quizá era una





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