Page 14 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
porque mi corazón no puede suministrarle suficiente
sangre. Tengo trabajo que hacer y un plazo perentorio
para hacerlo.
Al parecer Carlotta se había cansado de ese duelo
verbal. Se agachó y le susurró:
—El Gigante está agonizando. Tenemos que tomar
decisiones. Si nunca más quieres ser incluido en las
decisiones, no acudas a esta reunión.
Ender odiaba pensar en la muerte del Gigante.
Significaría que Ender había fracasado, que lo que
aprendiera después llegaría demasiado tarde.
Y también otra cosa. Una sensación más profunda
que la frustración por no haber alcanzado una meta. Él
había leído sobre los sentimientos humanos, y las
palabras que más se aproximaban eran «angustia» y
«pesadumbre». Pero no podía hablar de eso, porque sabía
lo que diría Sergeant: «Vaya, Ender, parece que amas a
ese viejo monstruo.» Y ellos eran conscientes de que el
amor era algo que venía del lado humano, de Madre, y
Madre había optado por quedarse en la Tierra para que
sus hijos humanos normales pudieran llevar vidas
humanas y normales.
Los niños habían decidido tiempo atrás que si el amor
significaba algo, Madre se habría quedado con ellos y sus
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