Page 48 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 48
Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
en la guerra si no sabes confiar, y no puedes derrotar a un
enemigo si no sabes amar.
—Tú no tienes que comandar a nadie en la batalla
porque no hay nadie a quien comandar. Solo estoy yo.
—Nadie a quien comandar, pero te pasas la vida
sargenteando y manipulando a tus brillantes hermanos.
Lo contrario de un buen comandante... un tirano que está
tan aterrado por amenazas imaginarias que no sabe
reconocer los consejos racionales cuando los escucha.
—Lo peor que hizo Madre fue permitir que nos
criaras por tu cuenta —dijo Sergeant—. Y para colmo me
insultas.
—Qué osadía de mi parte —replicó Bean—. Tengo el
descaro de insultar al hijo que planeaba asesinarme.
Actúas como un imbécil, así que te has ganado el insulto.
Mírate un poco... Presuntamente te preparabas para
afrontar a todos los enemigos, y tu hermano acaba de
desfigurarte la cara y la garganta, así que pareces un
bistec y suenas como el chirrido de una puerta.
—¡Me atacó sin aviso! —gritó Sergeant.
—De nuevo, imbécil —dijo Bean—. Introdujiste un
elemento totalmente nuevo en tu pequeño mundo... el
homicidio del padre de Ender. Y lo conocías tan poco que
48

