Page 150 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 150

La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



            Tierra, todo lo que hacía falta para que el HERC se

            impulsara  era  un  medio  de  propulsión,  que

            proporcionaba el motor jet trasero.




                   No  obstante,  eran  necesarios  unos  ordenadores

            muy potentes para ajustar continuamente la dirección,

            foco  y  fuerza  de  las  lentes  de  gravedad.  Y  los


            ordenadores, cuando se los zarandeaba en combate,

            tenían  tendencia  a  fallar.  Como  medida  de

            emergencia, por si las lentes cedían y el aparato caía


            como una piedra, Juke Limited había instalado aspas

            también. Cuando no se usaban, las aspas se plegaban

            en una sola que se extendía hacia atrás en paralelo al


            fuselaje  central,  como  si  fueran  alas  de  cucaracha.

            Podían  desplegarse  en  0,3  segundos,  lo  cual,  en


            grandes alturas, era tiempo más que suficiente para

            mantener al HERC en el aire. Pero como el HERC era

            casi exclusivamente un aparato que volaba bajo, a no


            más de unos veinte metros por encima de los árboles,

            para evitar ser detectado por el enemigo, las aspas de


            emergencia  no  se  desplegarían  lo  suficientemente

            rápido  para  salvar  a  la  tripulación.  En  todo  caso,

            simplemente reducirían el impacto. E incluso entonces


            harían más mal que bien. Cuando golpearan el suelo

            los efectos de torsión de las aspas volcarían el aparato

            o  intentarían  clavarlo  en  el  suelo.  Casi  era  mejor






                                                          [150]
   145   146   147   148   149   150   151   152   153   154   155