Page 242 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



                   Le había encargado hacía meses que desarrollara

            un sustituto para el gláser, y en ese momento le hizo

            una  sugerencia  para  su  diseño,  esperando  que  ella


            rechazara la idea, le diera una palmadita en la cabeza

            y  le  dijera  que  dejara  de  meterse  en  su  terreno.  En

            cambio, ella consideró que la idea merecía la pena y


            reunió  a  un  grupo  de  ingenieros  para  ponerla  en

            marcha.  Ahora  aquella  semilla  de  idea  se  había


            convertido en esquemas y planos de verdad.



                   —Los  llamamos  «cajas  rompedoras»  —dijo

            Benyawe—. Como sabe, el problema del actual gláser

            es que el campo de gravedad se extiende hacia fuera


            demasiado rápidamente y con demasiada amplitud.



                   Lem no necesitaba que se lo recordaran. Casi le

            había costado la vida. Allá en el Cinturón de Kuiper,


            cuando disparó con el gláser a un asteroide grande, el

            campo  de  gravedad  creció  tan  rápidamente  y  se


            extendió  hacia  fuera  tan  lejos  que  casi  consumió  la

            nave y los convirtió a todos en polvo espacial. Solo los

            rápidos reflejos de Lem los salvaron a todos.



                   Benyawe  señaló  algunos  burdos  dibujos  en  la


            pared que parecían dos cubos conectados entre sí por

            un largo cable enroscado.









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