Page 325 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 325
La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
—Bueno, pues cojonudo —dijo Reinhardt—. ¿Y
qué se supone que tenemos que hacer cuando esos
bichos empiecen a volar ciudades? ¿Seguir aquí
sentados comiendo nuestro arroz?
—Ves demasiadas películas —dijo Patu—. Nadie
va a volar ninguna ciudad.
—¿Y tú cómo lo sabes? —replicó Reinhardt—.
Voló esas lanzaderas en un pispás. Y con un solo
cañón. A saber la capacidad de destrucción que tiene.
—¿Por qué nos mantienen aquí? —se preguntó
Fatani—. Tendríamos que estar en casa, preparados
para desplegarnos.
—Estoy de acuerdo —dijo Mazer—. Pero
Manaware dice que ahora mismo no hay medios para
llevarnos a casa. Hay demasiadas fuerzas de choque
en misión. Sería una pesadilla logística.
—Somos el ejército —dijo Patu—. Somos expertos
en logística.
—Es una cuestión de recursos. Somos un puñado
de soldados en un ejército muy grande. No van a
distraer una parte de las fuerzas aéreas en recoger a
unos cientos de soldados. Somos una gota en el mar.
[325]

