Page 387 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 387

La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



            en mandarín, la voz tensa y autoritaria, para no ser

            puesto en duda.



                   —Vamos a volver a por más gente. Quédense aquí


            y  permanezcan  juntos.  Ayúdense  unos  a  otros.

            Volveremos.



                   Una de las mujeres de la aldea se arrodilló junto al


            hombre  herido,  sustituyendo  a  Patu  y  Fatani.  Patu

            sacó más vendas y analgésicos del kit médico, se lo dio

            a las mujeres y luego siguió a los demás de vuelta al


            HERC.  Segundos  más  tarde  volvieron  a  despegar  y

            remontaron de nuevo la montaña.



                   Una vez más, la sonda apareció a la vista. Girando,


            chirriando,  cavando  como  una  perforadora.  Dos

            terceras partes del aparato estaban ya hundidas en el

            suelo. Mazer conectó otra vez sus escáneres térmicos


            y se asomó a la ventana, escrutando el valle en busca

            de  más  supervivientes.  Entonces,  como  si  hubieran

            pulsado  un  interruptor,  el  ensordecedor  ruido


            empezó a disminuir, como si unas turbinas gigantes se

            estuvieran deteniendo.



                   —Está frenando —dijo Reinhardt.




                   Mazer  se  volvió  hacia  la  sonda.  Era  cierto.  Los

            giros  se  ralentizaban.  Los  detritus  lanzados  no





                                                          [387]
   382   383   384   385   386   387   388   389   390   391   392