Page 417 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
mercado, la gente se los quedó mirando. Las madres
cogieron a sus hijos y los retiraron de la calle. Los
peatones se paraban a mirarlos con ojos entornados.
Los viejos fruncían el ceño.
—No parece un barrio muy amistoso —dijo
Calinga.
—Somos soldados —repuso Wit—. Los tenderos
nos adoran porque los soldados tienen dinero. A los
civiles les gustamos tanto como tener un agujero en la
cabeza, que es lo que les hacen a veces los soldados en
esta parte del mundo.
—¿Por qué una lavandería? —preguntó Calinga.
—Por la ropa, obviamente. Ropa usada.
—No podemos comprar la ropa de otro.
—Se puede comprar de todo si tienes dinero —dijo
Wit—. Pero tal vez no tengamos que comprar nada.
Las lavanderías también tienen ropa que nadie ha
recogido. Camisas y pantalones que la gente olvida o
no recoge. Y estamos cerca de la universidad. Así que
tenemos más posibilidades de encontrar algo útil.
La lavandería estaba dos manzanas más adelante.
El propietario, un hombre menudo, se hallaba sentado
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