Page 709 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
Víctor entró en el edificio y le dijo a la mujer del
mostrador el motivo de su visita. Ella lo dirigió a una
sala donde esperaban unos hombres de su misma
edad. Pasó una hora y fueron llegando más hombres.
Pertenecían a todas las nacionalidades. Algunos iban
bien vestidos. Otros llevaban atuendos desparejos y
gastados, como era la norma entre las familias de
mineros libres.
Por fin entró un militar uniformado y se dirigió a
ellos.
—La OTAN no acepta espontáneos —dijo—. Solo
aceptamos soldados entrenados. Nuestras fuerzas
proceden de los ejércitos de los países miembros. Así
que no podemos aceptar a ninguno de ustedes. Sin
embargo, hay reclutadores de los distintos países
miembros. Pueden alistarse en sus ejércitos, y cuando
hayan recibido instrucción, pueden solicitar que los
trasladen a una fuerza de la OTAN. Si no son
ciudadanos de ningún país, si no tienen un certificado
de nacimiento, me temo que ningún país podrá
aceptarlos. Por favor, salgan por aquí. —Indicó la
puerta por la que habían entrado—. Denle su
información de contacto a la recepcionista. Si nuestra
política cambia, nos encargaremos de contactar con
ustedes.
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