Page 809 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
cuando la alcanzaron ya había salido el sol y estaban
perdidos de barro, fríos, mojados y agotados.
Mazer sacó los binoculares de la mochila y se
arrastró por el lodo hasta un pequeño macizo de roca
que asomaba al valle de abajo. La sonda era tal como
la recordaba: imposiblemente grande e intacta,
hundida en el suelo como una gigantesca mina
desenterrada. La biomasa se alzaba a su lado, una
montaña de material biológico tan ancha y alta como
la sonda antes de hundirse en la tierra. Mazer
esperaba identificar los diversos objetos que formaban
la biomasa (un árbol aquí, un búfalo de agua allá), y
quizás en algún momento eso había sido posible. Pero
ya no. Todo estaba apelmazado como la cera derretida
cuando se rompen las paredes del panal, y la masa
biológica se había desintegrado en un líquido denso y
viscoso.
Encima de la biomasa, seis aeronaves fórmicas con
un diseño que Mazer nunca había visto la rociaban de
bruma densa.
A través de los binoculares, Mazer vio cómo la
bruma caía y reaccionaba con el material biológico,
disolviéndose en filos hilos de sustancia pegajosa que
rodaba por los lados y se remansaba en charcos
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