Page 198 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Pedro  tras  ella,  y  esperó,  agarrada  a  su  varita


              mágica y al escudo.





                 Pero  Mark  no  vino  a  casa.  Tequila  llegó  y  se


              preguntó  dónde  estaría  Mark,  pero  no  pareció

              importarle que no estuviese allí. Finalmente llegó


              Harv, muy tarde, después de que Nell se hubiese


              acostado, y escondió algo bajo el colchón. Al día


              siguiente Nell miró: era un par de palos gruesos,


              cada uno de un pie de largo, unidos por el medio


              con una cadena corta, y estaba cubierto por una


              sustancia de un marrón rojizo que se había secado.




                 La siguiente vez que Nell vio a Harv, él le dijo


              que Mark no iba a volver, que era uno de los piratas


              sobre los que le había advertido, y que si alguien


              intentaba alguna vez algo así con ella, que debería


              correr,  gritar  y  decírselo  a  Harv  y  sus  amigos


              inmediatamente. Nell estaba sorprendida; no había


              comprendido lo ladinos que eran los piratas hasta


              ese momento.


                                                                                                       198
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