Page 264 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Las  manos  de  Nell  estaban  llenas,  por  lo  que


              empujó  con  el  pie  el  libro  por  el  pasillo  hasta  la


              habitación de los niños. Dejó todas las cosas sobre


              el colchón y fue corriendo a cerrar la puerta. Dejó

              la  varita  mágica  y  la  espada  cerca  por  si  las


              necesitaba,  metió  a  Dinosaurio,  Oca,  Pedro  y


              Púrpura  en  la  cama,  en  una  fila  perfecta,  y  los


              arropó hasta la barbilla.





                 —Ahora vas a la cama y vas a la cama y vas a la


              cama y vas a la cama, y quedaos callados que habéis


              sido muy malos y habéis molestado a Tad, y os veré

              por la mañana.





                 —Nell  metió  a  los  niños  en  la  cama  y  decidió


              leerles algunas historias —dijo la voz del libro.





                 Nell  miró  el  libro,  que  se  había  abierto  por  sí


              mismo de nuevo, esta vez en una ilustración que


              mostraba a una niña que se parecía mucho a Nell,


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