Page 316 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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poseía cuatro enormes y muy complejos
dispositivos de recepción separados en ángulos de
noventa grados.
—¡Los oídos de un murciélago! —exclamó
Chang, trazando sus curvas imposibles con la
punta de un palillo.
El juez Fang no dijo nada pero se recordó a sí
mismo que esa clase de aproximación rápida era el
tipo de cosas en las que Chang sobresalía.
—Parece usar la ecolocalización, justo como un
murciélago —admitió la señorita Pao—. El otro,
como puede ver, es de diseño radicalmente
diferente.
El otro bicho parecía una nave espacial concebida
por Julio Verne. Tenía la forma aerodinámica de
una gota, un par de brazos manipuladores
recogidos cuidadosamente contra el fuselaje, y una
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