Page 414 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 414
disculparse por la interrupción, luego se adelantó
y le entregó un rollo al magistrado. El juez
examinó el sello; llevaba la marca del Doctor X.
Lo llevó a la oficina y lo desenrolló sobre la
mesa. Era genuino, escrito en papel de arroz con
tinta de verdad, no una cosa mediatrónica.
Se le ocurrió al juez, incluso antes de haber leído
siquiera aquel documento, que se lo podría llevar
a un marchante de arte en Nanjing Road y
venderlo por el sueldo de un año. El Doctor X,
dando por supuesto que fuese realmente él quien
había dibujado aquellos caracteres, era el calígrafo
vivo más impresionante que el juez Fang había vis‐
to nunca. Su trazo delataba una rigurosa base
confuciana, muchas más décadas de estudio de las
que el juez Fang podía pretender, pero sobre esa
base el doctor había desarrollado un estilo
definido, muy expresivo sin ser desaliñado.
414

