Page 470 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 470
—No tengo dudas de que encontrará la forma de
cuidar de ellas. Como ha demostrado en el caso
del libro y la niña, es un magistrado demasiado
sabio para no comprender la importancia de una
educación adecuada en los niños pequeños. No
dudo que exhibirá la misma preocupación por
cada una de estas doscientas cincuenta mil niñas
como hizo por la pequeña niña bárbara.
El juez Fang se puso derecho, giró y entró por la
puerta.
—Salga de la habitación y cierre la puerta —le
dijo al camarero.
Cuando él y el Doctor estuvieron a solas, el juez
Fang se enfrentó al Doctor X, se echó de rodillas,
se inclinó hacia delante y tocó con la «ente tres
veces la cubierta.
470

