Page 66 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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individuales.  En  aquella  época  el  campo  era


              incierto, los clientes solían ser grandes instituciones


              de  investigación  y  las  aplicaciones  prácticas


              parecían lejanas. Pero era perfecto para un hombre


              que  quería  estudiar  nanotecnología,  y  McGraw

              empezó  a  hacerlo,  trabajando  de  noche  en  su


              tiempo libre. Dada su diligencia, su confianza en sí


              mismo,  su  inteligencia  («adaptable,  implacable,


              pero  no  realmente  brillante»)  y  la  comprensión


              básica de los negocios que había adquirido en la


              granja, era inevitable que se convirtiese en uno de


              los  pocos  cientos  de  pioneros  de  la  revolución


              nanotecnológica;  que  su  propia  compañía,  que

              había fundado cinco años después de mudarse a


              Minneapolis,  sobreviviese  lo  suficiente  para  ser


              absorbida  por  Apthorp;  y  que  navegase  por  las


              corrientes  económicas  y  políticas  de  Apthorp  lo


              suficientemente  bien  como  para  desarrollar  una


              posición decente de accionista. Todavía poseía la


              granja  familiar  al  nordeste  de  lowa,  así  como


              algunos  cientos  de  miles  de  acres  de  tierra


                                                                                                         66
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