Page 717 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 717

pero  sus  ojos  vagaban  continuamente  al


              contenido de los estantes, a las imágenes pinta‐


              das en el servicio de té y a la pintura sobre la


              pared  por  encima  de  la  cabeza  de  la  señorita


              Matheson, que representaba a tres damas saltan‐


              do  de  alegría  por  un  bosquecillo  con  una


              vestimenta muy diáfana.




                 —Nuestro cupo está lleno, las clases ya han


              empezado,  y  no  cumples  ninguno  de  los


              requisitos.  Pero  tienes  recomendaciones  muy


              poderosas —dijo la señorita Matheson después


              de examinar largamente a su pequeña visitante.





                 —Perdóneme, señora, pero no entiendo —dijo


                 Nell.




                 La señorita sonrió, llenando de arrugas su


                 cara.





                                                                                                  717
   712   713   714   715   716   717   718   719   720   721   722