Page 942 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—No importaba en qué cerebro se encontrara
el ʹsito. Todos hablaban indiscriminadamente,
formando una red. Meta algunos Tamborileros
en una habitación oscura, y se convierten en una
sociedad gestalt.
—Pero el interfaz entre esos nanositos y el
cerebro mismo...
—Sí, admito que unos pocos millones de esas
cosas conectados a neuronas al azar es poco
interfaz para algo tan complicado como un
cerebro humano —dijo Napier—. No decimos
que compartiese un cerebro con esa gente.
—Entonces ¿qué compartí con ellos? —dijo
Hackworth.
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