Page 1189 - La Estacion De La Calle Perdido - China Mieville
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cruzada y su fanática venganza. Su desprecio hacia las
puertas.
Rehecho fugado, liberto. Nada. No es cierto. Ha convertido
a Nueva Crobuzon a la fuerza en una nueva ciudad y ahora
se esfuerza por salvarla para sí mismo.
Ve a otra media‐cosa destrozada, otra reliquia exhausta
que podría convertir para participar en su impensable lucha,
otro para quien la vida en cualquier mundo es inconcebible,
una paradoja, un pájaro que no puede volar. Y me ofrece una
salida hacia su incomunidad, su marginalidad, su ciudad
bastarda. El lugar violento y honorable desde el que emerge
su furia.
Es generoso, pero declino su oferta. Esa no es mi ciudad.
No es mi lucha.
Debo dejar su medio mundo solo, su baluarte de insólita
resistencia. Yo vivo en un lugar más sencillo.
Está equivocado.
Ya he dejado de ser el garuda encadenado a la tierra. Ese
ha muerto. Esta es una nueva vida. Ya no soy una cosa a
medias, un proyecto fracasado.
He arrancado las engañosas plumas de mi cuerpo y se ha
vuelto suave, más allá de las afectaciones de las aves. Ahora
soy idéntico a mis conciudadanos. Puedo vivir abiertamente
en un mundo completo.
Le doy las gracias con un gesto, me despido y me alejo,
salgo de la tenue luz y me encamino al este, hacia el campus
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