Page 506 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 506
cabo, el olor y el tacto le proporcionan una visión
suficiente de lo que la rodea. El mensaje está
claro: recientemente otras hormigas han pasado
por allí, hormigas que pertenecen a una colonia
desconocida. En ausencia de condicionamiento
específico, las colonias desconocidas son
enemigas por defecto. La hormiga da la alarma
de inmediato, y a continuación se adelanta para
investigar. Pronto se encuentra a las mineras de
la otra colonia y, superada en número, es
rápidamente abatida. No importa: sus hermanas
llegan enseguida, convocadas por su alarma.
Tiene lugar una lucha sañuda en aquel recinto
estrecho, sin que ninguno de los bandos conceda
cuartel. Ninguna de las dos colonias ha recibido
instrucciones de sus amas arácnidas para que
crucen esta particular línea roja, pero la
naturaleza sigue su curso.
La segunda colonia, que había socavado
literalmente la mina de Siete Árboles, ha sido
enviada por el Gran Nido para buscar nuevas
vetas de cobre. Poco después, siglos de
diplomacia comienzan a venirse abajo.
Desde que se estableció contacto con la Mensajera
por primera vez, el consumo de metal se ha
incrementado exponencialmente en un intento de
aplicar los complejos esquemas que forman el
plan divino. Las ciudades como el Gran Nido que
siguen más fervientemente los designios de Dios
505

