Page 516 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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¿Qué tenemos que hacer?, le preguntaron.
Cualquier atisbo de esperanza era como néctar
para ellas, incluso la ofrecida por un macho
extranjero y desaliñado.
Solo tenéis que ser vosotras mismas, les aseguró. Yo
me encargaré del resto.
Tras asociarse de esta manera con ellas, pudo
comenzar el reclutamiento con mayor confianza.
Había cientos de machos abandonados que
vivían miserablemente en los bajos fondos de
Siete Árboles. Carecían de aptitudes, educación o
experiencia útil, pero todos poseían algún tipo de
Conocimiento heredado. Ahora Fabian los buscó,
los entrevistó y adoptó a aquellos cuyas
habilidades podía usar.
Presentándose como un mero sirviente de una de
las viejas arpías para las que supuestamente
trabajaba, comenzó a realizar tareas para casas de
pares más poderosas, empleando la arquitectura
química de las colonias de hormigas. Con este
sistema singular, no tuvo que esperar mucho
antes de que se corriese la voz de sus proezas. La
casa de pares de las tres viejas hembras acumuló
favores y trueques. Pronto pudieron tejerse una
nueva casa más arriba en el árbol, comenzando el
camino hacia las mismas alturas vertiginosas que
antaño habían frecuentado.
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