Page 512 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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dedique mucha atención a los ínfimos asuntos de
sus criaturas. Dios está volcada en sus máquinas,
que al parecer resolverán muchos problemas, el
menor de los cuales no es la comunicación
enloquecedoramente imperfecta entre la
Mensajera y las que están bajo ella.
Por lo tanto, Portia no espera una respuesta clara,
pero la Mensajera parece entenderla mejor de lo
que pensaba. El significado no es precisamente
diáfano, puesto que a pesar del lenguaje
meticulosamente negociado que han acordado, la
Mensajera y su congregación están separadas por
un abismo de presuposiciones y conceptos que
solo está siendo colmado lentamente. Sin
embargo, Portia entiende lo suficiente.
La Mensajera es consciente de que hay
diferencias de opinión entre sus criaturas.
Sabe que algunas, como Portia, trabajan con tesón
para cumplir sus directivas.
Sabe que otras, como las del templo de Siete
Árboles, no lo hacen, y de hecho han perdido
buena parte de la reverencia hacia la Mensajera y
su mensaje.
Ahora la Mensajera indica a Portia que el
mismísimo futuro de su especie depende de que
su voluntad sea realizada con exactitud y
rapidez. Declara que se acerca una época de
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