Page 566 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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ramas hasta que puede ver la oscuridad del cielo
sobre ella, motead’ por los puntos brillantes de
las estrellas. Sabe, por su aprendizaje y sus
Conocimientos, que se encuentran tan distantes
que cualquier idea de su distancia real es
irrelevante. Pero recuerda las noches que ha
pasado en la selva (pues todavía existen selvas, a
pesar del crecimiento de las comunidades
arácnidas y sus estructuras auxiliares). Una vez
lejos del brillo constante de las luces
bioluminiscentes de la ciudad, las estrellas
parecen tan claras y tan cercanas que se podrían
tocar.
Aquí, en cambio, apenas puede verlas todas,
porque a su alrededor todo está iluminado con
cien tonos de verde, azul y ultravioleta. Es algo
extraño que ella, cuyo trabajo la sitúa en la misma
punta del avance científico, sienta que la vida la
está superando, de hecho dejándola atrás.
En su interior alberga Conocimientos que poseyó
originalmente una distante antepasada cazadora
cuya vida era un esfuerzo constante: trabajar para
alimentarse a sí misma y a los suyos, luchar
contra enemigos arcaicos que ahora estaban
domesticados o habían sido relegados a las
esquinas más lejanas de los mapas. Portia, esta
Portia, puede recobrar los recuerdos que ha
heredado de esa época más sencilla y
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